13-17 OCTUBRE 2014. ROSARIO, SANTA FE, ARGENTINA

ENTREVISTAS

MARIO LUIS COREA
¿Hay algo que quiera destacar sobre esta bienal de arquitectura?

En principio no pude estar toda la bienal, porque tuve el Congreso Internacional de Arquitectura Sanitaria en Buenos Aires. Entonces me perdí una parte. Estuve ayer, todo el día, y hoy. Lo primero que me fascina de Rosario, que no es la primera vez, es la cantidad de gente. Mira que hablo en todo el mundo, y muy pocas veces tengo un auditorio de dos mil, dos mil quinientas, tres mil personas. Me hizo acordar a aquel evento en que yo tuve la suerte de participar de la construcción del conocimiento que fue hace muchos años y que también había tres mil personas. Esta avidez, por la arquitectura de la gente de Rosario que se quedó ayer hasta las diez y pico de la noche sin moverse. Me emociona, me sorprende, me hace sentir feliz porque la gente que tiene ese entusiasmo, esa avidez por ver y por aprender garantiza un futuro bueno. Entonces eso es lo primero que quiero destacar de la bienal.
Luego, me gustó mucho ver muchas visiones nuevas, jóvenes, de mirar la arquitectura desde muchos puntos de vista. Con algunas coincido y hasta me entusiasman, otras, no tanto, pero lo importante es la diversidad en la mirada. En una mirada que yo soy el representante del final de una forma de mirar la arquitectura, que tendrá su valor. Pero hay gente que la está empezando a mirar de otro lado. Y yo trato de no quedarme, de seguir pensando las cosas e ir actualizándolas y los jóvenes me aportan mucho. Eso también me entusiasmó mucho. Y además volver a Rosario, que se haga la Bienal en Rosario, no es lo mismo que se haga en Santo Domingo, ¿no?, que también sería fantástico, pero es casa. Y volver a casa para mí ha sido duro porque, en casa de herrero, cuchillo de palo, pero por otro lado con mucho cariño, sobre todo jóvenes arquitectos que me quieren mucho, muchos de los cuales he tenido la suerte de que pasaran por mi despacho, y con los cuales hemos construido un vínculo afectivo y profesional más fuerte que puramente el trabajo. Entonces todo eso junto hace que para mi esta participación en la Bienal haya sido muy interesante, muy lindo. Y agradezco al Colegio por la invitación y la participación.

Usted debe ser un referente para muchos estudiantes de arquitectura, ¿Tiene algún mensaje para ellos?

Que sigan apasionados por la arquitectura, que no tengan miedo de quedarse hasta las once de la noche escuchando y tratando de aprender. Te digo porque hay una cuestión que estaba hablando con gente que está en la docencia activo, en este momento en Europa y que es muy difícil mover a los nuevos chicos. A lo mejor están en una clase teórica y están en Facebook, van a la facultad a recibir el título porque están no porque aprenden. Lo que me gusta de Rosario es que yo creo que hay una gente joven que tiene ganas todavía de aprender, de jugar, y de hacer cosas. El mensaje sería: si la arquitectura es muy dura en la profesión, si tenés los clientes, tenés la administración pública, tenés los reglamentos… todo eso en contra de poder hacer la libertad de hacer la arquitectura, si encima no te apasiona, abandona. Porque la arquitectura solamente se puede hacer agradable y hacerte sentir bien si te apasiona. Porque si no te apasiona es una profesión muy dura.

La bienal está basada en el trabajo conceptual de las geografías en distintas escalas, vos hablabas de volver a casa, de volver al río: ¿Qué le ha aportado a Mario Corea la geografía del río?, ¿y qué le ha aportado a Mario la geografía del mediterráneo cono dos instancias de una vida?.

Yo he tenido la suerte de estar mucho tiempo en Rosario, mi vida, el Paraná- el río-, es decir la geografía de esta ciudad también. Rosario me aportó mucho, como escala, como lugar, como geografía natural, este respeto por los parques. Pero también yo creo que a mi lo que me ha influido mucho en este tema de la geografía es transitar diversas geografías, el mediterráneo, pero Boston, trabajar en Irak, Argelia, trabajar en Ecuador. Lo único que he tratado de entender siempre es cada geografía, porque para mí la geografía no es solo lo físico, es la gente, la cultura, la sociedad, esta idea del lugar. La geografía es el lugar, y todos los lugares son geografías distintas, entonces cada vez que yo intento hacer un proyecto en una geografía, lo primero que me preocupa es entender ese lugar, pero entenderlo en esta concepción más grande más amplia. Las escuelas para mí son rosarinas, o santafesinas, y no sé si haría las mismas escuelas en Cataluña, que en Cataluña son otras escuelas. Y si tuviera que ir a Argelia, también serían distintas. Otras cosas que en Rosario no hacen falta. Yo creo modestamente, una cosa que puedo pensar que al final he acertado es en esta comprensión del lugar. Cosas que se insertan con mucha naturalidad.
Otra cosa que quiero también destacar en esta entrevista: yo creo que la arquitectura es mucho más importante que el arquitecto. Estoy cansado de escuchar arquitectos que son más importantes de lo que hacen, o ni les importa lo que hacen, o ni muestran lo que hacen. Yo creo que lo importante no soy yo, si no mis obras. Y si mis obras están bien, fantástico. A veces explico cómo hago la arquitectura o que quiero lograr con la arquitectura, pero no Mario Corea, quiero hablar con la arquitectura como arquitecto. Y si la arquitectura te hace grande fantástico, pero yo no me quiero hacer grande porque soy Mario Corea. Si la arquitectura en algún momento me hace grande en la historia me parece fantástico, no soy un humilde, no es tema de humildad o no humildad; yo si soy famoso por una obra que hago me parece bien. Ahora, famoso por el cuento, y por mi persona, eso yo creo que está de más, que los arquitectos pasamos, y cuando quedaos quedamos por la obra. Yo pienso eso, que lo que tiene que quedar de mi no son mis actitudes, nos son mis intenciones, no son mi filosofía, tiene que ser mis obras. Y si mis obras duran, aguantan, transmiten, fantástico, y si no seré lo que soy.

Respecto a los paraguas de hormigón de Amancio Williams ¿Cómo surgió esa idea?, y ¿Cómo se desarrolló?

Teníamos un reciclaje de una cosa cultural. En Santa fe con el sol y la temperatura de Santa Fe y había que cubrir. Había que hacer algo. Y de golpe, no sé cómo, a mí se me ocurrieron los paraguas. Entonces dije, no solo vamos a cubrir el espacio, si no que vamos a hacer un homenaje a uno de los mejores arquitectos.

Surgió en la necesidad de crear este lugar. El lugar donde el sol es muy inclemente, esta sombra media sombra. Y dejar que llueva, y que llueva poco, pero que llueva, y dejar que se vea la noche. Bueno, fue muy lindo, yo creo que fue una obra muy importante.


MIRTA LEVIN - SECRETARIA DE PLANEAMIENTO
¿Qué significa para la cuidad ser cede de esta Bienal?

Bueno la verdad que son eventos extraordinarios, donde pasan dos cosas no, por un lado la cuidad se puede mostrar y puede exponer todo lo que hizo y también someterse a un debate a una reflexión. “Creo que son lugares para pensar y repensarse y tener la posibilidad de hacerlo con expositores del más alto nivel internacional es un lujo”. Es como que la ciudad vivió estos días una situación muy particular de ser observada, visitada, pero a su vez genera una reflexión en torno a todo lo que se hace y a lo que se puede hacer en un futuro. Entonces nos parece que en verdad son eventos únicos que hay que aprovechar mucho y que sirven para aprender y para pararse en un momento determinado de la historia de la cuidad y hacer un paréntesis y decir bueno a ver ¿estamos bien o estamos mal posicionados? ¿Qué cosas hicimos bien y que cosas podemos mejorar a futuro? , pero bueno la verdad que para nosotros es una gran satisfacción haber estado a la altura de las circunstancias, haber podido participar activamente, poder contar lo que hace Rosario, y bueno escuchar también como en otros lugares del mundo se hacen cosas semejantes y a veces con muchos más recursos de los que tenemos nosotros. Entonces “No estamos tan mal parados porque hacemos mucho con muy pocos recursos y eso habla de que en realidad hay gente todavía en nuestro país y en nuestras ciudades con mucha voluntad para hacer y con muchas ganas de hacer”. Y que acá las cosas se hacen con mucho sacrificio.

Todos los disertantes y los que vienen de afuera, que participaron de la Bienal ¿con cuánto tiempo más o menos contaron para ver la cuidad y que devolución hicieron?

Hay gente que ya conocía la cuidad y que la ha visitado después de varios años y se sorprenden de cómo la cuidad se sigue transformando. Algunos de los visitantes hablaban de que siempre que vienen a Rosario encuentran algo nuevo o encuentran algo diferente para ver, por ejemplo Felipe Correa, hacía referencia de la extraordinaria transformación del rió y el frente al río y lo que significa eso como factor de estructuración de la cuidad y de la vida de la ciudad porque realmente hoy el río ha pasado a ser el lugar de centralidad por excelencia de la cuidad , y como que la gente se ha apropiado de eso porque no es solamente lo que pudieron hacer los planificadores o los arquitectos , sino también cómo la gente sigue construyendo esos espacios públicos haciéndolos tomar vida ¿no? , uno va un fin de semana a los parques y están inundados de gente, entonces esto nos sorprende y les sorprende a ellos que vienen de otros lugares, así que creemos que bueno que todo lo que nos han dicho han sido muchas alabanzas, pero también aprendemos de ellos de que hay que seguir insistiendo en que se necesitan más recursos de planificación, más recursos para el desarrollo de obras. “Me hubiera gustado que haya más presencia de mayor cantidad de público a lo mejor más heterogéneo todavía no solamente tantos arquitectos, sino también abrir un poco el espectro a la participación de otras áreas, hoy se hablo mucho de la multidisciplinarias, de las distintas miradas, a lo mejor hay que animarse a hacer una bienal que no sea solo de arquitectos.

Casi todos hablan de la relación de la cuidad con el rió. Desde su lugar ¿Cuál es la relación que se trata de establecer de la cuidad con el rio?

La relación de la ciudad con el rio tiene que ver con esto de que al ser el rio un estructurador de todo un sistema inclusive metropolitano capitaliza mucha evidencia porque la relación con el rio tiene que ver con el desarrollar deporte, con desarrollar actividades al aire libre, la calle recreativa, también tiene que ver con la construcción del espacio público, como la construcción del espacio público ayuda a integrar. “A mí me sorprende un domingo ir a un espacio público de la costa y ver que están todos los espectros sociales, todos los estamentos desde los más jóvenes hasta los más ancianos y de distintos niveles sociales”. Entonces esa capacidad que tiene el espacio público de mezclar, de integrar es fantástico con una ciudad y hay pocas ciudades del mundo que tienen vivencia de este tipo. Ha sido un espacio de integración, de nuevas vivencias, desarrollos de nuevos programas. ¡Mira la apertura ahora de los galpones! lo que significa tener estos galpones para hacer espectáculos, para hacer conciertos, para dar charlas, para mostrar conferencias, como que se abren nuevos programas o nuevas actividades con cada unos de los espacios que se rehabilitan o se incorporan a la vida de la cuidad frente a la costa . Entonces eso enriquece la vida de la cuidad, la enriquece terriblemente, basta ir a la calle recreativa un domingo para ver también a todas las familias haciendo deportes y es impresionante el contagio que generan, porque generan la necesidad y el interés de la gente para hacer más deporte, (cosa que es muy saludable también para la población), la valoración de la bicicleta, la patineta, el correr el caminar.“ Creo que es muy rico todo lo que se ha generado en nuestra ciudad y tenemos que capitalizarlo, comentarlo cada vez más, y poder disfrutarlo como ciudadanos”.

El señor Correa hablaba del rio como columna transversal de la cuidad ¿Cómo se plantea de alguna manera el integrar la zona más periférica, las mas segregadas del centro de la ciudad a toda esta columna?

En el plan de la ciudad, se dice que la cuidad ya no tiene una sola rivera, tiene tres, dos arroyos – el arroyo Saladillo y el arroyo Ludueña,- esos son los troncos que siguen en la generación de estructuradores o brazos de estructuradores donde penetran hacia las áreas mas periféricas. Ahora la puesta para los próximos años es la prevención también en los arroyos, para ir abrazando las áreas mas periféricas de la cuidad.


MANUEL DE RIVERO
¿Alguna opinión que quiera destacar sobre la bienal?

Yo nunca había estado en Rosario, el primer tema es estar en este sitio que nunca había estado. Me ha gustado mucho. La presencia del Río, el espacio, es una ciudad muy agradable. Inclusive el clima que ha estado bien en estos días.

Ya la Bienal –el evento en sí- siempre es un evento muy complicado porque hay muchísima gente, además es una organización difícil, y hasta ahora por lo menos yo llegué ayer y todo me ha funcionado muy bien. Para mi venir a las bienales es interesante porque uno se va haciendo un grupo de amigos, de bienal en bienal. Y esta es la bienal que trae mayor cantidad de amigos, porque al ser iberoamericana vienen de todos lugares. Y digo amigos a esos referentes que primero eran arquitectos que yo admiraba y que los voy conociendo, y que se vuelven amigos, y que además te dan consejos. Amigos de una generación mayor a mí que han sido consejeros no solamente a nivel profesional, sino como personas en la vida.

Respecto a los amigos que has hecho en las bienales, ¿Alguno es argentino? ¿Quién?

El “Rafa Iglesia” es uno de esos personajes. La bienal es una fiesta donde están todas las personas que le interesa lo que dices.

¿Qué mensaje le dejaría a los estudiantes de arquitectura?

La pasión por lo que hacemos. Es una profesión muy linda porque te permite aprender de muchas cosas. Creo que no hay nada más bonito para cuando uno es turista que ser arquitecto porque uno va a ver edificios, va a lugares donde los normales turistas no van. Pienso que es una carrera muy linda, muy sacrificada, de cada diez proyectos que uno diseña se le construye uno, con suerte. Entonces es como estar permanentemente embarazado y perdiendo hijos, y por ahí hay alguno que sale. Y ese en un momento deja de ser tuyo, y es de la ciudad, o de algún cliente. Entonces es una profesión muy desprendida.

Quizás es una de las últimas profesiones que todavía tiene el optimismo, el heroísmo de querer cambiar el mundo. Todos los lunes nos despertamos a tratar de querer hacer mejor las ciudades, mejor los sitios en donde estamos. Por lo menos eso es lo que me pasa a mí, y supongo que los que están aquí, todos, dejan la familia unos días pero porque les interesa compartir.

Respecto con la pasión que destacaba en la pregunta anterior, y teniendo en cuenta que usted fue premiado en el concurso de Medellín: ¿Qué se siente cuando uno es premiado por una obra?

Es como lo más increíble. Es como: ¿Qué?, ¿de verdad?, ¿alguien se equivocó? Es que uno está tan acostumbrado a perder que después de ganar una, está bueno.

¿Algún agradecimiento?

Agradecimiento, al colegio de arquitectos y a todas las personas que deben haber estado trabajando muchísimo, todos los que ven el tema de los pasajes, de las comidas y todos los voluntarios que están acá para que todo esto marche. Porque la verdad que uno se la pasa bien en estos eventos y tenemos que hacer que sigan habiendo porque esto es lo que hace que a nivel Latinoamérica nos conozcamos más. Nos es tan fácil comunicarnos por el idioma y nuestras realidades son tan parecidas de alguna manera que Latinoamérica es como un espacio que tenemos que construir, ¿no?.


EMILIANO LÓPEZ MATA
¿Qué le pareció la intensidad de la BIAU?

Yo creo que al comprimirlo todo en una sala, tiene una intensidad como muy fuerte, no hay respiro, pero es la segunda en la que participo y como siempre lo bueno de estas bienales es que hay mucha diversidad y que cada uno pueda sentirse más próximo a las distintas posturas.

¿Qué opinión tiene de los diversos expositores?

Yo tengo mi interés en algunos, sobre todo los que tienen proyectos más concretos y que llegan a la definición de las formas, los detalles. En mi caso no me interesan tanto las grandes estrategias, son importantes pero no son mi manera de proceder, me gusta más la arquitectura cuidadosa.

¿Qué es ser arquitecto para usted?

Es como ser un medico de cabecera, se puede ser arquitecto de cabecera de un particular, de un político pero estar al lado de la gente, acompañar a la gente; ellos tienen ilusiones, intenciones o “Listas a los reyes magos” y a los arquitectos los que nos toca es discernir si eso es realizable o no, cuanto va a costar e intentar que esos deseos se conviertan en realidad.

¿Qué le pareció la ciudad de Rosario y su arquitectura?

El río es lo que mas me gusto, no puedo creer como una ciudad puede tener ese parque natural enfrente, es como “Central Park Acuático” es increíble. En la parte arquitectónica a mi me interesa muchísimo las arquitecturas coloniales, todas esas esquinas que se han ido configurando en Rosario, todos estos edificios son los mas interesantes para mi, yo creo que habría que protegerlos y ponerlos en valor no competir con ellos


DANIEL MORENO FLORES
¿Cómo viviste esta etapa de la BIAU?

Me ha gustado el encuentro, en reunir a estudiantes y arquitectos de todo Iberoamérica, me parece importante nutrirse de experiencias.

¿Qué pensas que les puede dejar esta Bienal a los estudiantes?

Les abre la mirada, los quita un poco de la zona de confort o del aprendizaje que pueden tener de determinada manera, les abre el campo a experimentar y a ver el lugar a donde se quieren dirigir.

Usas recursos reciclables en tus proyectos, ¿cómo nació esa idea?

La carencia, la necesidad, pensar cómo hacer las cosas cuando no tienes dinero. La creatividad, la oportunidad y luego un cambio de mirada frente a la estética, una mirada libre, sin prejuicios. Hay oportunidad para todas las cosas, con todos los materiales se pueden hacer cosas.

¿Pensas que en estos tiempos se necesita mucho el dinero para hacer grandes obras?

Falso, el ingenio humano es lo más importante, es el máximo recurso. Que se necesita mucho dinero para grandes obras, es falso. Es solo hacer y buscar la forma para hacer.

¿Qué les dirías a los jóvenes estudiantes?

Les diría que sueñen, fantaseen, que se imaginen como podrían ser las cosas, que no las den por sentadas, que estén en búsquedas y experimentación.

¿Cómo ves a Ecuador a nivel arquitectónico?

Van apareciendo muchas cosas, porque se está buscando querer hacer cosas, como en todos lados. Veo al futuro bastante optimista, creo que las cosas siempre se pueden cambiar. El ser humano está queriendo que todo salga rápido, pero los tiempos del mundo son otros, entonces se puede regenerar estas cosas que los humanos han machacado. Hay que vivir en armonía entre el territorio y los seres humanos, esa humanización de los espacios de las calidades de vida, esa relación que uno puede tener con la ciudad, que no tiene que ser tan dura, tiene que ser bastante amigable.

¿Qué te pareció Rosario?

Me encanta Rosario, el rio, el parque, la ciudad, la gente, las calles, toda la dinámica es hermosa. Disfruto muchísimo de estar aquí.


FELIPE CORREA
¿Cómo ve la situación en cuanto desarrollo social en Ecuador, y cómo acompaña la arquitectura a dicho proceso?

Yo creo que el Ecuador en este momento es un país muy interesante, porque en los últimos ocho años hemos tenido un gobierno encabezado por Rafael Correa –que, por cierto, no tenemos ningún parentesco- en donde ha habido una enorme inversión en obra pública y en infraestructura social. Eso ha generado un clima económico y social muy importante para poder ser innovadores desde una perspectiva arquitectónica y urbanística. Y el proyecto del metro hasta cierto punto habla de estas iniciativas, habla sobre una ambición infraestructural, social y cultural, muy importante para la ciudad y el país. Por ende creo que, hoy en día, estamos en una muy buena posición para poder ser un poco más experimentales con la arquitectura y el urbanismo. Pero lo que, según mi opinión, hace mucha falta en el país es abrir espacios para que los arquitectos más jóvenes puedan trabajar fuera de los sistemas tradicionales de contratación. Por ejemplo, establecer buenos concursos de diseño, y no solamente licitaciones públicas, sería un elemento clave para el país.

¿Cree que los desafíos urbanísticos que se presentan en América Latina son comparables con los de Europa?

Yo creo que en ciertos casos hay ciertas problemáticas que son similares y que todas las ciudades tienen. Hay muchas otras que son específicas de la región, y otras que son propias de cada ciudad. Es por esto considero muy importante que la disciplina de la arquitectura explore la posibilidad de entender cuáles son las estrategias más adecuadas para sus propias condiciones; pero también entender que esas estrategias se pueden abstraer y volverse modelos para poder enfrentar condiciones de otras geografías. Por ejemplo, la relación entre América del Sur y África es muy interesante, o América del Sur y la India. Porque creo que hay un dialogo este-oeste que tiene muchísimo potencial. Quizás más que de norte a sur.

¿Cómo ve a Rosario y a la Bienal?

Al aterrizar sobrevolamos el río y fue muy impresionante. Es más, saqué una fotografía que subí a mi Twitter. Pero para mí fue impactante porque es una ciudad muy imponente, con una cuadricula muy poderosa. Y creo que hay proyectos realmente interesantes, hoy en día, en Rosario para conectar la ciudad con el rio. La articulación con el rio tiene muchísimo potencial, porque muy pocas ciudades tienen un frente de agua tan potente y tan mágico como el de Rosario.

Por último, teniendo en cuenta lo que se habló del desarrollo social y la arquitectura acompañando estos procesos ¿Qué le diría a los estudiantes y jóvenes arquitectos?

Yo les diría que no confundan agenda social, con buen diseño. El buen diseño de verdad siempre ha tenido un componente social y un componente cultural importante. Creo que los mejores proyectos son los que pueden desarrollar un valor estético (y no me refiero a un valor estético desde un punto de vista estilístico, sino desde un punto de vista en que los valores sociales, culturales y económicos de una sociedad se sintetizan en el acto arquitectónico) y creo que los proyectos que logran este valor, que dominan esos tres elementos, son los que perduran en el tiempo.


JOSÉ LUIS URIBE
¿Qué te pareció la BIAU hasta el momento?

La bienal creo que es una instancia bien importante a nivel latinoamericano para empezar a reconocer ciertas instancias de arquitectura, en la conferencia yo hablaba que cuando estudiaba miraba mucho lo que era Rosario, la obra del Rafa, de Gerardo y creo que esta serie de instancias de no hacer la Bienal en una capital es lo que empieza a posibilitar nuevas practicas de arquitectura.

Creo que esta bienal a sido un muy buen momento para sentarse a debatir y a reflexionar en torno a cuales van a ser las futuras practicas que de aquí a cinco años van a estar dando una categoría y una identidad propia a la nueva arquitectura contemporánea latinoamericana.

¿Para quién hace arquitectura?

Los habitantes son los que van a tener una interacción con el proyecto, ellos van a ser los que van a habitar no nosotros, evito eso del objeto perfecto, la idea es hacer cosas mucho más transversales.

¿Por qué eligieron para hacer el proyecto la región de Talca?

Se realiza en Talca porque en el año 1998 el rector Álvaro Rojas Marin, plantea hacer la escuela. En Talca hay un territorio de 250km a la redonda donde hay mucho que hacer y es posible encontrar un nuevo lenguaje arquitectónico. Este lugar da muchas posibilidades así como también corríamos muchos riesgos.

¿Qué te pareció Rosario, su arquitectura?

A mi Rosario me encanta, creo que en Latinoamérica hay dos escenas donde siempre hay que estar atento, una es Rosario y la otra Asunción (Paraguay), creo que la constante búsqueda desde la materia a lo espacial es una cosa que realmente sorprende. Veíamos la conferencia de Rafa Iglesia y creo que hay un montón de cuestionamientos, preguntas en el que hacer o simplemente lograr hacer una arquitectura con inteligencia y creo que en lugares como Rosario, Asunción o Talca es arquitectura de inteligencia la que esta surgiendo.

¿En que parte de la Ciudad harías una intervención como las que realizas en Talca?

Haría algo acá frente al Rio y con las islas, porque genera un tiro, una distancia y creo que seria muy bonito, talvez todo eso envolverlo con algo (risas), creo que acá en frente da mucho para hacer.




MAURICIO ROCHA
En la conferencia habló sobre un caso en particular en el que se interviene un edificio ya existente ¿Cuál es la diferencia con respecto a un proyecto que es idea suya desde un comienzo?

Yo creo que siempre hay una persistencia, siempre hay un contexto, algo con lo cual empezar. Que es algo que nos regalan a los arquitectos. Problemas que resolver, en el buen sentido de la palabra. A veces es un árbol, el terreno mismo, la historia de qué y porque se va a construir.
Todas son cosas que hay que analizar y profundizar para hacer algo importante. No hay tema menor. Es tan importante un arco del silgo XVII, como una pequeña piedra que esta con carácter depositada en un rincón.

Habló de que su objetivo es hacer trabajos que puedan, en un primer momento, no llamar la atención ¿Tiene que ver con cierta rama del arte que encuentra la belleza en lo simple y cotidiano?

Yo creo que en cualquier área del arte o de la filosofía hay posturas. En el mundo en que vivimos, lleno de fuegos artificiales, yo he tomado la decisión junto a otro grupo de intelectuales y artistas de que la mejor manera de hacer las cosas es que sea necesaria la complicidad de la experiencia de lo que sucederá. Donde está la fuerza de las cosas. Y nunca en una primera llamada de atención que se pulveriza y se destroza con el tiempo.

¿Entonces hay un concepto detrás de cada trabajo suyo?

Siempre, el concepto es fundamental.

Utilizando el ejemplo que dio en la charla, en los casos en que se reforma un edificio antiguo ¿Cuál es su responsabilidad con el antecedente?

Había un grupo interdisciplinario, había gente muy especializada. Me toco aprender y de ahí trabajar, con humildad, para que lo que hiciéramos fuera siempre con la fortaleza de hoy, pero con la idea de siempre darle dignidad al pasado.

Teniendo en cuanta los diferentes lugares en que realizan proyectos ¿Cómo es la relación con el entorno? Por ejemplo con los materiales, la tradición del lugar, las formas de construcción o el ambiente mismo.

Yo creo que uno, en la medida en que se enamora del paisaje y va a encontrarlo, no solo quiere ser paisajista sino encontrarse con especialistas. Porque más que nunca es usar medios etnobotánicas que permitan potencializar en cada lugar una nueva experiencia, y aprender otra vez, con mucha humildad, de los materiales de la zona porque es una manera de seguir creciendo y activar en torno a esto.

¿Cómo ve la Bienal y a Rosario en general?

Fantástica. Rosario es una gran ciudad, nos han recibido de manera increíble. Hay una gran energía, es increíble ver tanta gente acá. Hay que replicar esto siempre y de muchas maneras.




DAVID GOVERNEUR
¿Qué aportes se pueden hacer desde la arquitectura en los crecimientos de la periferia de las grandes ciudades, caracterizada por la pobreza y la desigualdad social?

La manera en que hemos heredado nuestras ciudades fue, básicamente, a través de la zonificación, el control de uso del suelo, que crea un valor inmobiliario. Este tiene que ver, no solo con la accesibilidad del transporte, sino también con los códigos de zonificación que permiten una cierta densificación. Eso influye en el valor del suelo, entonces, obviamente, para el segmento más débil de la cadena social –aunque varía en cada país- siempre hay un porcentaje que no tiene capacidad de ahorro, que no tiene empleo fijo, y hace trabajo informal, o juntan entre varios integrantes de la familia un sueldo fijo.

Individualmente ninguno pueden acceder al mercado inmobiliario, porque ninguno puede ganar una hipoteca. Ninguno tiene el colateral como apoyo. Entonces le toca ocupar un terreno de bajísimo valor en la periferia urbana. Que normalmente es un terreno público que nadie quiere, o un terreno privado que se invade y el propietario no se puede defender. Estos suelos son ocupados en un proceso previo de urbanización ¿Como ocurre el proceso de urbanización en la periferia? Primero ocupas el suelo, pones cuatro palos, comienzas a construir tu abrigo inicial, poco a poco la comunidad va creciendo y cuando ya crea un peso político viene la municipalidad y empieza a pensar en cómo poner electricidad, agua y demás. Es un proceso contrario al de urbanización de la ciudad formal. Siempre están en la periferia, en las ciudades mientras más grandes se hacen estas zonas van creciendo más. Y los que están en la última punta tienen peores condiciones, porque son los que no tienen servicios, los que tardan más tiempo en llegar a los sitios de empleo que están en la ciudad. Con lo cual, cuanto más lejos están de los núcleos prestadores de servicios, están en mayor condición de minusvalía. Obviamente son los más pobres, no se han integrado a la ciudad, no la conocen siquiera, no saben manejarse, incluso a veces no tienen un nivel de educación como para entrar en el sistema de empleo -aunque sea el peor pago y más informal. Entonces, retomo tu pregunta, es un problema fundamental de las ciudades poder atender estos desequilibrios sociales que se reflejan en las diferencias entre las periferias y los centros. Y este asunto es muy distinto de las sociedades norteamericanas, donde normalmente tienes a los grupos más pudientes viviendo en la periferia, habiendo abandonado los viejos centros históricos donde se concentra la pobreza.

Acá tenemos a los pobres en la periferia, y siempre hay urbanizaciones de alto nivel pero generalmente en el área opuesta. El problema, entonces es como poder equilibrar y crear ciudades más justas.

En la charla de hoy quise dar algunas luces sobre dos aspectos, uno de los puntos es empezar a modificar, intervenir, operar, mejorar, rehabilitar la ciudad de la periferia incompleta. En eso los grandes maestros fueron Venezuela, luego la bandera la tomo Brasil con Jáuregui, y después siguió Colombia en los últimos diez años, donde se inicia en Bogotá y tomo brillo en Medellín. Esta era la ciudad más peligrosa del mundo en su momento y, ocho años de gestión después, se transformó en una ciudad de paz, de cultura, de inversión, hasta el punto de que el congreso mundial de urbanismo se dio allí hace solo cuatro meses. Eso fue un indicativo de reconocer un esfuerzo, demostrando que ese mejoramiento de la periferia se podía hacer.

¿Qué es lo que pasa con esa intervención de barrios pobres?

Al haber crecido sin el soporte urbano, para intervenirlo hace falta cirugía que requiere en diferentes grados reubicación de parte del tejido ya instalado. Porque para mejorar la accesibilidad, crear el espacio público, colocar la escuela, retirar a la gente de las planicies de inundación o que estén bajo un tendido eléctrico de alto voltaje, tú tienes que reubicar a parte de la población. Y nadie quiere ser reubicado, porque ahí es donde están las relaciones sociales y productivas. Entonces ¿cómo se reubica la población? Nadie se va a ir a otra ciudad, lo más cerquita posible. Bueno a veces, en la transición entre la formalidad y la informalidad hay zonas de galpones, zonas grises esos son los terrenos ideales para ser adquiridos para las viviendas de sustitución. Mueves a los primeros y ya tiene el espacio para empezar a intervenir. Con esto quiero decir que este tipo de trabajo de mejoramiento de los barrios periféricos informales es fundamental y hemos demostrado que tiene grande resultados, pero que el proceso es muy laborioso. Más aun, siempre hay un límite de lo que puedas intervenir sin destruir los barrios. Lógicamente, es muy difícil que puedas meter una ciudad universitaria, un hospital, un parque metropolitano, un mercado, porque esos equipamientos característicos de un área más intermedia y metropolitana simplemente no caben porque tienes que destrozar el barrio. Este mejoramiento funciona muy bien a una escala pequeña, micro. Y debe hacerse, porque los resultados son fantásticos. Es lo que trate de decir con la presentación de hoy y con mi libro.

¿Entonces está de acuerdo con esta Bienal que se enfoca en la cuestión del desarrollo social?

-Por eso estoy aquí. Estoy muy honrado de haber sido invitado. Me pareció que era un escenario ideal para presentar el libro y poner a la gente a pensar. Y como dije al final, todos los movimientos que ahora son práctica profesional y que son asimilados por las comunidades, por los políticos, se han originado dentro de las academias. Son investigadores, profesores que ensayan, que están pensando. La academia tiene un rol fundamental. Sacan estos globos de ensayo a la calle, y luego alguien los toma, los pone en práctica y demuestra que tienen salida. Algunos se pierden, pero muchos terminan siendo semillas que germinan. De ahí la importancia de discutir estas ideas novedosas en el seno de la academia. Porque la idea es comenzar ensayando a nivel académico, ese es mi primer mensaje. Y el segundo, convencer a los políticos, a los promotores, a las comunidades, a las ONGS, a los organismos de apoyo internacional, Naciones Unidas, Naciones Unidas por el Desarrollo de que son programas válidos. Y que esto de pensar en el futuro de la ciudad informal ya está en el tema de los grandes organismos internacionales. Saben que es un problema real, pero desconocen aún como resolverlo.

¿Cómo ve Rosario, tanto el sector de la Bienal, como el cordón periférico?

A mí me gustaría en los siguientes días hacer esa visita. Porque como el seminario se está dando en el centro y toda la parte costanera y no he podido todavía.

La ciudad es muy bella, en su emplazamiento y su relación con el rio. Además todo este trabajo de apertura de la ciudad al rio de los últimos años es una de esas operaciones que están ocurriendo en muchas ciudades portuarias que estaban divididas de sus cursos de agua y sus líneas de transporte. Eso me causo una excelente impresión. Y en este caso creo que también tiene que ver un factor importante, también visible en Barcelona, y es que se abre al rio para poder, no solo promocionar vida cívica para los locales, sino que comienzas a tener equipamiento que te ayuda a posicionar una economía como ciudad de convenciones, de turismo, música y cultura. Entonces creo que la movida de apertura del rio es muy inteligente, porque va en muchos niveles. Además es una extensión considerable que te impacta. La escala de lo que puede ocurrir aquí es tremendo. Retomando, no he podido visitar la ciudad periférica. Y eso responde a algo. Quizás lo voy a decir como una crítica, pero siempre hay un sesgo cultural de nosotros, los profesionales, de poder mostrar la ciudad formal. Pero si yo organizaba el evento, me encargaba de armar una visita a la otra ciudad, a la periferia.

Finalmente diría una cosa. Siempre la clase media, la clase educada, el sector político, ve a la ciudad formal como la ciudad perfecta y la otra como la marginal. Tengamos en cuenta que todas las ciudades que admiramos hoy en día, Paris, Florencia, Barcelona, Londres, en procesos de crecimiento económicos y transformación culturales parecidos a los nuestros pero ocurridos hace 200 o 300 años, pasaron por un proceso idéntico en donde gran parte de la ciudad eran favelas.




CARLOS ANDRÉS RESTREPO (PERÚ)
¿Qué le pareció esta Bienal hasta el momento?

Llegue en el día de ayer y no he tenido la posibilidad de recorrer mucho tiempo la muestra. Atravesando rápidamente me pareció muy interesante los baúles, como un sistema divertido para presentar los proyectos y los distintos temas, pero vamos a recorrer esta tarde para conocer el ambiente.

¿Tuviste la posibilidad de estar anteriormente en la ciudad de Rosario?

No, es la primera vez que tengo la oportunidad de visitarla, por lo poco que pude ver es una ciudad muy interesante, muy activa, la relación con el rio es extraordinaria.

¿Hay algo arquitectónico que te haya llamado la atención de esta ciudad?

Yo me centraría más en el espacio público, por supuesto tienen una arquitectura más antigua donde de pronto lo contemporáneo se gesta seguramente en esta zona, pero lo más valioso que puedo encontrar es el espacio público, esto en fines de semana debe estar repleto.

¿Que le podes decir a los jóvenes que participaron de la BIAU, que conceptos les dejarías?

Yo creo que la arquitectura debe abordarse siempre teniendo muy en cuenta la cultura, hoy en día nos encontramos con un proceso de arquitectura genérica que lo que hace es alejarnos de nuestras percepciones y relaciones culturales. Creo que es importante que la arquitectura adquiera esa memoria que finalmente es lo que va a hacer que el edificio funcione como habitad cultural.


DAVID BARRAGAN (GRUPO AL BORDE)
Hablanos de tu proyecto, el que presentaste acá en la BIAU.

El proyecto que acabamos de ver es “la casa en construcción” que se encuentra en Quito, Ecuador. Es en base a reciclaje, rehabilitación de una casa con un modelo de gestión en base a trueque diseñado específicamente para la casa. Está trabajado por la oficina “De Borde”.

¿Qué sensaciones te deja haber participado en la BIAU y ser reconocido por esta Bienal?

A uno siempre le genera alegría ver tantos estudiantes jóvenes en el público porque te genera una esperanza de que pueda haber un cambio de pensamiento.

Arrancaste tu charla diciendo que no querías hablar de Arquitectura si no del desarrollo, del crecimiento en sí, de los modelos...

Creemos que es vital comenzar a repensar el modelo de desarrollo que estamos sirviendo y si eso que llamamos desarrollo es en verdad desarrollo, porque esta fantasía que nos vendieron de capitalismo, de enriquecimiento individual lo único que nos está generando es mucha desproporción y mucha pobreza. Básicamente nos interesa entender la producción desde otra área y como desde allí como podemos comenzar a quebrar aquello.

El proyecto se llama “La casa en construcción”. ¿Por qué lo denominan así?

El proyecto en realidad comienza en el 2012 cuando se hace la primera intervención que es una intervención formal para el cliente y siempre quedó este proceso de que la casa iba a estar en construcción porque el cliente tenía ese anhelo de que ahí pasan cosas, de que esas cosas se habiliten. Pero no había el presupuesto para habilitar los 600 metros. Y en ese momento no se nos ocurría que los modelos de gestión o modelos de participación podían trasladarse a una lógica de cliente privado. Hasta ese momento trabajamos todo esto con ONG o auto-gestión. Siempre quedó esa cosa de que esta va a ser “la casa en construcción” y algún día se dará. Y comenzamos a construir todo, tenemos que construir un modelo de gestión, tenemos que construir una suerte de academia, tenemos que construir una estética propia para el proyecto, hay que construir nuevos sistemas tecnológicos, todo esto además de la parte clásica de diseño.

Siempre apuntando a lo que es la restauración, lo que es economizar los gastos lo mayor posible…

Economizando siempre, porque no hay (risas), así lo quisiéramos no tenemos opciones. Hay que optimizar los recursos al máximo para poder llegar a hacer el proyecto. Por eso comenzamos a generar una academia, involucrar la mayor cantidad de gente posible para con eso poder salir con el poco presupuesto que tenemos para comprar materiales.


MARIO JAUREGUI
¿Cómo y en qué momento, de su carrera, nace su interés por la reconfiguración de las Favelas?

Como todo en la vida, nace accidentalmente. Yo estaba trabajando en Río (de Janeiro) en la ciudad formal y un secretario de urbanismo lanza un programa de urbanización de favelas, un concurso de ideas, abierto a arquitectos que quisieran proponer formas (años 93-94), yo participo y como todos los que participamos de ese concurso, nunca habíamos trabajado en la favela porque el Estado no era cliente, no había solicitación de proyectos. A partir de ese momento se instituye el Programa “Favela Barrio”, se transforma en algo fundamental, no solo para Río para Brasil, sino también para fuera del país, y de cómo intervenir de una forma global en la favela y no solo puntualmente haciendo casas o infraestructuras, haciendo calles o haciendo contenciones sino construyendo ciudad . Esa fue la innovación y eso fue lo que a mi interesó mucho y abrió un camino, que significó finalmente un camino de pensamiento.

¿En qué año se llevó a cabo el proyecto aprobado?

El proyecto comenzó a materializarse a partir del 96 hasta el 2004. Después vino el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) de Lula (ex presidente de Brasil), que permitió poner más dinero todavía y hacer por ejemplo el Complejo de Alemán, Complejo de Manguinhos que es otra escala, no la escala media de la Favela, que es el Favela Barrio, sino la gran escala, la escala territorial ( el PAC). (Jáuregui fue también el autor de estos dos últimos proyectos, que pertenecen al PAC).

Actualmente trabajo en el Programa Morar Carioca, para la actual municipalidad, que sigue los lineamientos de los anteriores.

¿Cuántos proyectos presentados y cuántos realizados en las Favelas?

Cuarenta proyectos presentados, veinte de ellos realizados.

¿Por qué es fundamental la Participación comunitaria en este proyecto?

Los proyectos se hacen para algo, tanto para la ciudad formal como la informal, en la ciudad formal va a hacer una casa siempre hay un interlocutor. En la comunidad informal es diferente porque generalmente uno habla con el representante de la comunidad de vecinos hay una práctica de que muchos poder público van y dicen que van a hacer algo y después no hacen nada. Yo considero que hay que tener un programa, por ejemplo el de urbanización de villas, tratamiento de los espacios residuales, de las áreas de infraestructura de las áreas inundables. Cuando hay programas se pueden conseguir recursos a diferentes ministerios por ejemplo en la urbanización de favelas se utiliza el ministerio de ciudades en Basilia hay un ministerio para construir habitación popular y para urbanizar favelas que delega a los gobiernos municipales o provinciales el poder de ejecución. Cuando hay programa se sabe cuánto dinero se va a haber porque no se puede hacer un proyecto si no se sabe cuánto se va a gastar, porque si no se dice que se va a hacer algo y después no se hace. La interlocución con la gente se realiza porque es necesario escuchar lo que la gente quiere, interpretar la demanda y ayudar en el dialogo ese a demostrar al otro lo que tenia derecha a pedir y no sabía hasta el momento del dialogo, hay una función didacta en esa escucha de la demanda, no es que hay que hacer lo que se le pide el psicoanálisis dice que que no hay que responder solo con lo que se pide sino que con mucho más de lo que se pedía.

¿Qué sintió en el momento de interrogar y explorar físicamente el lugar del proyecto?

Hay que caminarlos mucho los lugares, porque si se va a hacer una casa en un terreno pelado no hay nada que ver pero si se va a rehacer un lugar habitado hay que estudiarlos, sea en la ciudad formal o en la ciudad informal. Hay que hacer eso porque un terreno construido ya tiene uso, marcas, centralidades, formas de uso que fueron inscribiéndose a lo largo del tiempo y marcan caminos, hitos, marcan cosas que hay que reconocer para poder saber si las vamos a mantener o si las vamos a transformar, por eso es importante caminar, saber, entender y conversar con la gente que sabe lo que uno no puede ver a simple vista, los lugares no comunican nada a simple vista, hay una parte que si es visible pero hay partes que necesitan emerger a través de las representaciones.

¿Qué piensa que la Bienal va a dejar en la Ciudad de Rosario?

Una imagen muy positiva, de ciudad muy receptiva de este lugar bello de este espacio público de una confrontación de diferentes puntos de vista de diferentes abordajes de la profesión lo social, lo estético lo político, lo técnico, diferentes puntos de vista que muestras que la arquitectura, el paisajismo y el urbanismo son disciplinas bien amplias.


JOAO PEDRO FALÇAO
¿Cómo ve la IX BIAU?

Muy buena, muy diversa. Para mí es muy enriquecedora, una actividad completamente distinta, además de ser estimulante recibir la riqueza de los diferentes expositores. Es la primara vez que vengo y, a diferencia de Europa, es muy espontánea, muy alegre, mucho más verdadera, con una frescura distinta en el público.

¿Cómo se adecua su proyecto a la BIAU?

La acción urbana, la particularidad de la Ciudad de Lisboa. Los tiempos son otros, la historia es otra, la circunstancia es otra, obviamente la arquitectura es diferente, y a mi me interesa esta diversidad y esta riqueza de la multiplicidad que ofrece Lisboa.

¿Qué le pareció la ciudad de Rosario?

Me gusta muchísimo la vida, la gente, el paseo por el río, los parques; todo.

¿Y la arquitectura?

Muy interesante y bella, me interesan los edificios históricos que ustedes tienen, son preciosas todas esas construcciones de finales de siglo XIX y principios del siglo XX, además de estar muy bien construidas y conservadas. Yo creo que es necesario cuidar y valorar todos estos monumentos históricos.


HENRY VICENTE
¿Qué le pareció la IX BIAU hasta el momento?

Muy bien porque cuando la Bienal se hace en Latinoamérica hay una diferencia muy grande de cuando se realiza en Europa, a nivel de participación, entusiasmo y repercusión. Lo único que lamenté un poco fue la falta de solidaridad a la hora de entregar los premios, algo que yo creo que debe corregirse para la próxima, pero en general la Bienal está funcionando estupendamente. Además Rosario es un marco muy agradable.

¿Cómo ve la arquitectura de Rosario?

Muy bella. Esta es una ciudad de recorrido, de muchas peatonales, de cuadrículas, de gran casco histórico, lo cual siempre ha significado una cuestión formal. Luego creo que la intervención en la costanera anuncia cosas estupendas para la ciudad. No pueden dejar de llamarme la atención los edificios muy esbeltos en unos lotes de terrenos mínimos, entre medianeras, muchos de ellos de gran calidad arquitectónica y algunos de una osadía estructural. Al lado de eso hay estructuras de los años 50 que me parecen muy llamativas, son como joyas que me he ido topando en estos días recorriendo la ciudad.

¿Que opinión le merece el público de la BIAU?

La mayoría son estudiantes y eso es lo que da sentido a un evento como este, la presencia de aquellos que están iniciándose, proyectándose y si se quiere entusiasmándose. Eso distingue las bienales de Latinoamérica de las otras.

¿Cuál es el tipo de arquitecto que le gusta mas?

La arquitectura tiene que ser algo que fluya, es una obra de equipo. La línea que ha prevalecido del arquitecto rutilante, talentoso, no es la que me interesa. Me interesa más la línea de la gente que pueda crear un


ELÍAS TORRES
¿Cómo considera al arte?

Una de las funciones del arte es extrañar. Cambiar los hábitos de la percepción y hacer lo viejo, nuevo. Nosotros vivimos sobre cosas que han hecho otros, las ciudades, los edificios, los espacios, etc. Hay que convertirlo en la savia que permite alimentar lo nuevo y lo viejo no hay que convertirlo en una momia, en realidad, hay que hacerlo revivir, darle nueva vida y hacerle una buena transfusión.

¿Qué tan importante considera la sensibilidad en un arquitecto?

Cada uno debe descubrir sus propios valores personales pero hay que aprender lo general, que le permite a la gente con esa base analizar la enseñanza que permite descubrir sus propios valores personales añadidos. No se puede enseñar eso.
Tiene que ser sensible en el sentido que no se puede dejar de ser curioso, de estar atento, no se puede ignorar nada, esa es la sensibilidad de la que hablo.

¿Se encuentra relacionado con lo social?

Es que lo social está siempre. Estamos parados en un lugar construido por alguien, lo social para mí sirve para relacionarse, para estar a gusto, para hacer montones de cosas.

¿Qué relación mantiene la política con la arquitectura?

Toda. Es indiscutible en el sentido que los edificios son más altos o más bajos dependiendo las ordenanzas que aprueben los políticos.

¿Qué podría decir de Rosario?

Es una pena que en la relación entre el río Paraná y la ciudad, haya zonas que son demasiado anchas y que la ciudad no se acerque al agua. La ciudad ganaría mucho si se construyera una nueva franja de edificios en primera línea de río para el disfrute de la gente.


JAVIER ESTEBAN Y ROMINA TANNELBAUM
Javier Esteban y Romina Tannelbaum, arquitectos argentinos, fueron premiados en la IX Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo por su trabajo en el diseño y la construcción de un edificio en la Ciudad de Buenos Aires.

En diálogo con nosotros nos expresaron su felicidad y orgullo por participar de esta BIAU y nos contaron como surgió la idea de la creación de semejante proyecto. Así lo relataron: “Surgió mediante un amigo que se quería mudar y todo lo que veía le parecía horrible y les dijo “hagamos un edificio” y salimos a buscar terrenos con él, conseguimos inversores, se fue sumando gente, amigos, conocidos. Fue un año de logística y gestión. Era la primer experiencia en construcción de propiedades horizontales.”

Pero no fue sencillo para ellos, así nos lo dijo Romina: “encontramos prejuicios por parte de las inmobiliarias, decían: ¿Por qué departamentos tan grandes? ¿Quiénes los iban a comprar?” pero a pesar de ello, con tenacidad, pudieron lograr su objetivo. Javier señaló que en un principio les llegaba comentario que la gente no sabía si el edificio era un estacionamiento, o una productora de TV, debido a la fachada que tiene, pero con el correr del tiempo quedó a la vista que era un edificio y les enorgullece pasar por ahí “un sábado a la mañana con sol y ver como se abre toda la fachada”.

Para finalizar expresaron una “sana envidia” por la ciudad de Rosario debido a la cantidad espacios públicos que tiene y también por el río. Destacaron que la misma cuenta con grandes arquitectos como Rafael Iglesias, Scrimaglio, Villafañe, Caballero, Campodonico, que proponen cosas nuevas e interesantes.


ANGELO BUCCI
¿Cómo ve nuestra ciudad? ¿Cómo ve esta edición de la BIAU?

Soy un admirador de la ciudad de Rosario, por la ciudad en sí, por su relación con el río que me hace sentir próximo porque vengo de la ciudad de San Pablo, donde nuestro río más importante es un afluente del Paraná. Entonces siempre pienso que un día será posible tomar un barco en San Pablo y llegar a Rosario. Pero además desde la ciudad, desde la historia, mi admiración por la ciudad también, las personas, la cultura que está acá cumple un papel en la historia de la Argentina que es tan destacado y que se hace muy visible en la tradición de la arquitectura también. Vengo acá y encuentro amigos por los cuales tengo la mayor admiración, está aquí Rafa Iglesias, Gerardo Caballero, Negro Villafañe, Nicolas Campodonico, personas que son muy especiales. Rosario tiene una tradición de congresos y arquitectura muy importante. Es un gusto estar aquí.

¿Y qué sensaciones te deja particularmente esta Bienal?

Me vengo desafortunadamente por un período muy corto. Acabo de llegar hoy mismo pero de cierto modo vengo para también expresar la importancia que yo veo en un evento como este. Claro que estoy aquí también para retribuir al honor que me dieron cuando me hicieron uno de los premiados de la Bienal. Es una importante oportunidad para intercambiar las ideas de arquitecturas y sobre todo los países de la América del Sur, para intercambiar también, no solamente razones de arquitectura, sino también problemas comunes. Es muy rico este intercambio en el sentido de que nos hace comprender mejor en qué punto estamos, qué problemas tenemos, hacer ver los problemas con una calidez más grande, y por ahí encontrar caminos interesantes para seguir. Tal vez más que la idea de encontrar soluciones, es encontrar caminos, porque no hay en las actividades que hacemos un punto común donde llegar, como un modo de adecuado y acertado de seguir. Es seguir por caminos que merezcan la vida, la historia de nosotros.

Entonces reunir este grupo, yo no sabría decir cuantos estudiantes están aquí, pero son miles! Es un evento de una potencia increíble no es que están aquí como cargándose si no que es difícil de medir, ya que a veces en eventos como estos encontramos una persona que cambia nuestro modo de ver la arquitectura entonces la potencia que está aquí puede generar un resultado que se hace sentir en el futuro y con tiempo. Para hacer arquitectura hay que estar involucrado en los problemas que compartimos, hay que escapar un poco de esta demanda de producción de imágenes de impacto, que no son de estas cosas que la vida está hecha.

Es un evento internacional muy importante con la participación también de España y Portugal. A mí me interesa mucho porque pensamos la arquitectura dentro de una herencia que tenemos. Es interesante, porque yo pienso que la arquitectura es como un vocabulario claro, un vocabulario que manejamos para hacer los proyectos, tiene un origen en la arquitectura europea, sobre todo para nosotros de España y Portugal.

Es claro que tenemos las herencias de las poblaciones en Brasil de los indígenas que hace parte de la cultura. Es impresionante pensar que una ciudad como San Pablo en su punto más central, después de 20 millones de personas se juntaron ahí, después de que perdimos, matamos todos los indígenas. El punto más central de la ciudad de San Pablo llamamos “Anyagapau” una palabra indígena que nadie sabe como... pero tiene un significado muy fuerte. Entonces ese diálogo que manejamos cuando hacemos arquitectura, de cómo eso gana sentido adecuado en la realidad que vivimos es muy interesante, de cómo se cambia este vocabulario con cosas como las condiciones climáticas que son distintas y los sentidos culturales, los hábitos de las personas, es por ahí cuando compartimos que es muy interesante. Después para mí una cosa más que tiene un valor increíble es ver que las personas que estamos acá no estamos aquí debatiendo, no estamos dentro de las obras en verdad, estamos aquí unidos entre todos los que se dedican a hacerlas.

Entonces no estamos mirando una obra que está estampada en una revista, estamos analizando las consideraciones de las personas que se premiaron por sus trabajos. Escuchamos de ellos mismos las cosas que consideraron para hacerlos, entonces qué se une aquí? Es un pensamiento y una cohesión de ideas, de razones que uno maneja cuando se dedica a hacer proyectos, eso para mí vale mucho al escuchar a las propias personas.

¿Qué mensaje le dejaría a los estudiantes de Arquitectura de esta ciudad y de habla hispana?

Que sigan, que vale la pena, que la arquitectura tiene un papel decisivo para el futuro de nuestra ciudad y del mundo. Es interesante pensar que los jóvenes que están dedicados a armar un futuro posible para nosotros. Es por eso que hay que seguir, en realidad, que vale la pena seguir. A mí me parece que hoy en día un tema difícil para los jóvenes es encontrar, aunque no siempre, caminos, razones para involucrarse completamente en un trabajo. Yo creo que la arquitectura por un lado parece tan dura, pero por otra parte puede ofrecer razones que son verdaderas que hoy en día no es fácil encontrar eso. No hay misterios en esta actividad, es un compromiso, no hay secretos. Dedicar tu tiempo como si fuera la única cosa que tengas que hacer. Pero la cosa que más me llena de entusiasmo es ver que estamos rodeados de jóvenes, que están juntos, que son miles, eso es increíble, ese es el valor más importante de un encuentro así. Es poner juntos a personas que comparten un interés y una intención y que están armando su futuro entrelazado. Eso es decisivo, cuando se ingresa en la escuela a veces se piensa en los profesores, etc, etc, pero lo más importante es el grupo que esta ahí y que van a seguir juntos toda la vida.


ALEJANDRO VALLEJOS
¿Qué le parece la BIAU hasta el momento?

A mi me parece súper bien. Yo había tenido la oportunidad de estar en la BIAU 2010, recibir premios allí. Además me encanta esta ciudad, es hermosa, a nivel cultural, y también la Argentina. Lo más importante de este evento es todo el aspecto cultural que podemos aprender de América Latina, conociendo cuál es el rumbo de la arquitectura de las diferentes regiones del continente.

¿Cómo se adecúa su proyecto a los ejes de esta BIAU?

Creo que la idea importante, que se ha dado a en la BIAU a nivel sudamericano e iberoamericano, es que tuvimos el placer de presentar lo que Centro América no presenta, siempre se mantiene muy oscuro, muy callado, y acá nos dan la posibilidad de desarrollarnos.

¿Qué mensaje les darías a los estudiantes que vinieron a la conferencia?

Yo les diría que pongan pasión en lo que hacen, que se metan mucho en los temas sociales ¡hay que meterse! Hay que quitarse el sombrero y la camisa de arquitecto, colaborar mutuamente, ser parte de un sistema al que hay que mejorar.


GUILLERMO HEVÍA GARCÍA Y NICOLÁS URZÚA SOLER
¿Cómo vieron a nuestra ciudad y a la Bienal?

Primero que nada, la ciudad nos encantó. No hemos podido recorrer tanto, aunque ayer hicimos un tour express con un arquitecto amigo del Colegio de Arquitectos. Con respecto a la Bienal muy gratamente impresionados, impresionante el nivel de organización y el nivel de cultura de la gente. La cantidad de familias, como son capaces de llenar un auditorio con gente verdaderamente interesada. Como está hecha la muestra, súper cuidadosa, súper precisa con cada uno de los proyectos. Muy gratamente impresionado. En Chile, nosotros no vemos cosas así, sino que los eventos de este tipo son para un círculo mucho más cerrado de arquitectos y al final ese es el problema. Cosa que aquí no pasa y en verdad parece como un evento de la ciudad.

En la conferencia hablaron de prototipos como base de su proyecto.

Sí. Una base no tan buscada. Quizá se está tratando de establecer unos ciertos manifiestos, una búsqueda de diferenciarse por diferenciarse; yo por lo menos lo veo como bastante ambicioso a los 28-30 años estar diciendo qué es lo bueno y qué es lo malo, con cosas tan tajantes. Es una limitación y errado. Los prototipos no sé si son como el tema pero sí como una línea que ha ido guiando algunos proyectos pero no como algo deseado. Cuando estábamos preparando la presentación nos dimos cuenta que revisando el material de los proyectos, aparecían los prototipos y establecimos un límite de que podía haber un tema. Además, la parte autobiográfica, no sólo contar los éxitos de un proyecto sino que también los fracasos y los clientes.

¿Cómo se evalúa al cliente?

Esta idea de hacerlo autobiográfico va pensado en que hay una gran audiencia de estudiantes y nosotros cuando éramos estudiantes no sabíamos cómo se daba el proceso con el cliente. La verdad es que el cliente te elige a vos. Más que nada lo que buscamos es pensar en la gente que va a vivir en ese edificio, sacando nuestros caprichos o ideas preconcebidas de lado, y tratar de resolver los problemas.

¿Cómo se sintieron compartiendo escenario con arquitectos argentinos?

Bien, eso es increíble. Creo que nunca dimos una charla con tanta gente, es bastante difícil eso. El escenario, en cuanto a los arquitectos con los que compartimos escenario son buenísimos, fue un orgullo estar con ellos y también la audiencia, el conversatorio y las preguntas, súper interesante e impecables.

¿Qué mensaje les darían a los estudiantes de arquitectura?

Más que nada que se atrevan a concursar, a llevar a cabo la carrera y que la tomen con pasión. Nosotros partimos juntos desde la facultad, sacamos el tercer lugar, luego el primero pero siempre seguíamos siendo estudiantes. Salimos de la facultad y tuvimos que desarrollar el proyecto y en base a eso, surgió nuestra oficina. Asi que además de estudiar mucho, hay que atreverse a participar en los concursos. Los concursos se ganan con buenas ideas y las buenas ideas no tienen edad.


TONI GIRONÉS
¿Por qué cree que su proyecto fue premiado?

Por el contexto en el que se da la Bienal no solo se intenta sacar del propio lugar lo matérico o social, sino toda la complejidad del lugar en el que se realizo el proyecto. Interpretar todo como un patrimonio que se incorpora a algo nuevo que te piden ahí al tener nuevas necesidades. Intentar con eso generar lo que es la suma de esas partes como algo que se impone a ese lugar.

Desde la primera vez que vino a la ciudad de Rosario hasta la actualidad, ¿qué avances arquitectónicos observa?

Lo más interesante es cómo los rosarinos han generado los espacios públicos como lugar de encuentro. Como una manera cotidiana, espontánea las personas lo convirtieron como propio. Por ejemplo la costanera del ‘95 a ahora ha pegado un cambio y la relación con el río mejoró de cierta manera donde la gente se adapta, disfruta y aprovecha de este progreso. Arquitectónicamente hay un potencial y una realidad latente siempre de arquitectos rosarinos que evolucionan equilibradamente entre realidad y academia y en líneas generales saben dar el salto desde la atracción a la realidad.

¿Qué espera que la Bienal vaya a dejar en los rosarinos y en la propia ciudad?

De entrada el proceso de organización ha generado un intercambio, y sobre todo un conocimiento por la gente de afuera que ha tenido que venir aquí para preparar el proyecto de la Bienal, y aunque muchos ya conocíamos la intensidad de humanidad que hay por metro cuadrado, otros no lo han conocido hasta hoy. Esta semana es el primer momento de estallido y después habrá otro momento donde quedará esa conexión entre esas personas y lo que vieron y cómo darán a conocer a Rosario en el resto de Latinoamérica y hablarán de lo que han vivido aquí.


FERNANDO RODRÍGUEZ / PABLO ORIOL
Fernando Rodríguez y Pablo Oriol, son los arquitectos españoles, encargados del concepto y el diseño de la exposición de la Bienal que se desarrolla en el galpón 13. El diseño consta de 9 baúles que contienen las 30 obras presentadas en este evento.

“Nosotros (Pablo Oriol y yo) hemos sido los encargados de interpretar ese discurso y elaborar el concepto y el diseño de la exposición de las 30 obras que se ven, gira en torno a esta cuestión de las nuevas geografías. Hemos trabajado con nueve baúles que viajan por el mundo, que son como colecciones, colecciones como las que exploraban los naturalistas en el siglo IX en el siglo XX, hablan un poco de las itinerancias, del movimiento, de las inmigraciones, de los tránsitos a ambos lados del Atlántico y cuentan las obras de una manera lineal, cómo cada obra se muestra de una forma más convencional y lo que hacen es mezclar las obras y hablar de todo lo que tienen en común y lo que las separa unas de otras. Es un concepto expositivo bastante nuevo y que a juicio de los premiados con los que hemos podido hablar que han visto la exposición dicen que aporta una nueva lectura de la historia iberoamericana bastante interesante."